Categoría: maternidad

Nuestro adiós al pañal …

El verano, además de  época de viajes, de vacaciones, de cervecitas en una terraza… es la época en la que más niños y niñas dicen adiós a su pañal. ¿Por qué será?

Está claro que el comienzo de la etapa escolar conlleva muchos cambios y entre ellos, el hecho de no poder ir al cole con pañal. La verdad es que la escuela en este aspecto no se adapta nada a los ritmos de los peques, y con ello, no me refiero que las maestras de infantil tengan que cambiarlos, porque es de admirar el trabajo que realizan con un número de niños altísimo y con ninguno o pocos medios. Sin embargo, debería existir otra figura en la etapa de infantil que realizara este tipo de apoyo o acompañamiento a los más pequeños.

Peeeeero, como la realidad es la que es, al menos en la mayoría de las escuelas públicas, pues parto de ese punto y con ello… el adiós al pañal.

Sin embargo, desde mi punto de vista la retirada del pañal debe hacerse de la manera más respetuosa posible y siempre que el niño/a esté preparado para ello… y como en tantas otras cosas relacionadas con la maternidad y crianza… nuestro acompañamiento y confianza es esencial. 

DISTINTAS NECESIDADES EN UN MISMO ESPACIO

Uno de los principales problemas con los que nos encontramos los padres/madres, es que cuando nuestros hijos comienzan la etapa de Infantil pueden encontrarse como es mi caso con la peque, que ya tiene los tres años desde enero y quieras o no, cuenta con una mayor madurez en este aspecto, pero también habrá otros niños o niñas que comiencen esta etapa con tan sólo dos años y qué queréis que os diga…  es como pedirle a un mono y a un elefante que trepen un árbol.

Con esto no quiero decir que el más pequeño no esté preparado para ello, porque hay algunos peques que dejan el pañal bien con poca edad por gusto propio, pero centrándome en la gran mayoría… quizás no todos estén listos para dar este paso.

Aún así, si quieres retirar el pañal igualmente, lo mejor sería que se produjera dentro de un ambiente respetuoso y paciente, y si está acompañado de buenos recursos , mejor ¿no?.

 

NUESTRA RETIRADA DEL PAÑAL

Con nuestra mayor, recuerdo que ante el tema de dejar el pañal me entró un poco de agobio pensando que quizás no sería capaz de controlar los esfínteres “a tiempo” y asistí a un taller de retirada del pañal que además de resultarme bastante práctico, me encantó porque el chico que lo daba, me resultó muy cercano y desde luego bastante claro en las ideas que ofrecía.

El caso es que con la mayor no tuvimos ningún problema porque nada mas llegar el calorcito ella solía quitárselo siempre que podía y le encantaba ir en pelotillas por toda la casa, así que pusimos primero un wc pequeñito que nos habían dado y después optamos por acercar al nuestro un taburete para que pudiera subirse sin problema y esta idea le encantaba. Total… que se lo retiramos tanto para el día como para la noche de golpe y hasta hoy, no tuvimos ninguna dificultad la verdad.

Sin embargo, con la peque nos ha pasado esto que comentaba el otro día de que el trato con los segundos es diferente, y en este caso más claro que nunca.  Al igual que con la mayor empezamos muy pronto, con la peque lo hemos ido dejando y hasta el 1 de julio no decidimos retirárselo.

La verdad es que ella ya pedía el pipí por lo que nos ha resultado bastante fácil, aunque no ha sido así con la caca que prefiere seguir haciéndola de pie ;). Es más… le preguntas si quiere hacer caca y te dice que no aunque le veas la cara de estar en ello. Pero todo a su tiempo…

 

RECURSOS PARA UNA RETIRADA DEL PAÑAL MÁS DIVERTIDA

-PENSAR EN UNA RAZÓN BONITA PARA DECIR ADIÓS AL PAÑAL

Os puede parecer una tontería pero en nuestro caso ha funcionado 😉 . A la peque le pregunté qué podíamos hacer con sus pañales que sobraban  y me dijo que podíamos darlos a otros bebés que no tuvieran pañales. Y la verdad es que nos pareció bien a todos y ella tan feliz de que ya era “puper mayor”.

-ROPA INTERIOR CHULA

En casa a la peque le gusta bastante imitar a la mayor y de vez en cuando se colocaba las braguitas de Vera encima del pañal, por eso de llevarlas ella también. Así que éste ha sido otro filón para deshacernos de los pañales. Fuimos a comprarle unas cuantas braguitas chulas, elegidas a su gusto y más feliz que una perdiz de verse con estreno.

Recuerdo que con Vera compramos en Mothercare unas braguitas algo más gorditas que a pesar de ser braguitas retenían algo más el pis si éste se escapaba, pero con la pequeña, aunque alguna vez se las ha puesto, ha preferido pasar a las mismas que su hermana ;).

-CREAR UNA RUTINA

Como en muchos otros temas, crear una rutina siempre ayuda. Cuando decides retirar el pañal una de las cosas que debes tener en cuenta es que aunque ellos te pidan el pis, no está de más que cada cierto tiempo le preguntes si tiene ganas de ir al baño, ya que a veces, cuando se encuentran jugando o entretenidos, les cuesta más acordarse y la verdad es que a veces pasa  que cuando quieren ir ya es “tarde”.

Nosotros cada cierto tiempo le preguntamos y la acompañamos al baño si así lo decide. Por las noches, aprovechamos que aún se sigue despertando de vez en cuando para pedir tetita, para llevarla al baño y así es más fácil que aguante toda la noche sin hacérselo encima.

Pero como os digo, crear unas rutinas, yendo al baño al levantarse, a media mañana, antes de acostarse… en momentos fijos al día, le ayuda también a entender que su barriguita se quedará más a gusto.

-BUSCAR ENTRETENIMIENTO

A mí personalmente, me gusta que cuando vayan al baño entiendan para lo que están ahí, y se centren en lo que están haciendo, pero a veces (sobre todo con la caca), cuando se hace esperar, no está de más tener algunos recursos cerca con los que pueda entretenerse un poquito y aguantar más tiempo sentada.

Podemos tener cerca alguno de sus juguetes preferidos, alguna lámina con la que podáis sacar conversación y le sirva como juego, algún mini juego que pueda utilizar en esa posición…

-LOS LIBROS SIEMPRE FUNCIONAN

Sin duda, si hay algo que siempre funciona es un buen libro. Hay muchísimos libros que podéis encontrar fácilmente en relación a este tema.

Nosotros tenemos por casa algunos y desde luego, es bonito hacerles llegar el mensaje de ir al baño ya solos a través de libros o cuentos porque lo ven como algo más natural, que hacen ellos y hace todo el mundo. Tenemos uno concretamente con sonidos que les divierte un montón cuando se oye el sonido del pis, o de una cisterna al tirar, o un pedete.

Por si os interesa conocer algunos libros relacionados con este tema os dejo aquí algunas portadas por si alguien quiere buscar alguno de ellos.

Una madre en la ciudad…

Hoy vengo a hablaros de un libro que no he podido resistirme a comprar y es que desde que salió a la venta supe que era uno de esos libros que quería tener sí o sí. Una Madre en la ciudad, de Beatriz Millán.

Cuando pensé en la imagen de cabecera de mi blog, hace ya bastante tiempo, caí en la cuenta de que la palabra “revolución” debía estar incluida y así fue. Desde hace ya bastante tiempo, mientrasvivimos se mueve “en continua revolución”.

Y es que como dice Beatriz Millán en su libro, la maternidad es toda una revolución, y creo que es algo que afecta a todas las madres, quizás no a todas del mismo modo, pero sin embargo, todas experimentamos un cambio no solo físico, social… sino un cambio a nivel personal.

Hace tiempo, colaboré en otro libro “Mamamorfosis” de De mi casa al mundo, aportando mi experiencia en relación a la maternidad, y precisamente en ese libro se hablaba de todo lo que ahora Beatriz comenta en el suyo.

La maternidad te cambia, la maternidad nos cambia.

UNA MADRE EN LA CIUDAD

¿Sabéis esa sensación de pasar una página, otra y otra… y sentirte totalmente identificada? pues eso es parte de lo que he sentido al leer este libro.

Las madres, las mujeres… NECESITAMOS libros como éste. Libros reales sobre la maternidad, con sus luces y sus sombras. Porque la maternidad es una de las vivencias más bonitas y apasionantes que viviremos en esta vida, pero también quizás una de las más desconcertantes y duras. Y es justo esta última parte la que nadie nos cuenta previamente.

Se idealiza a las madres embarazadas y se nos intenta idealizar todo lo que rodea al embarazo, parto y crianza, sin embargo, libros como “Una madre en la ciudad” nos ayuda a poner los pies en la tierra y entender que hay fases que llegan o situaciones imprevisibles que pueden ocurrirnos durante toda esta etapa, y debemos estar preparadas para ello.  Y por eso, en las primeras páginas del libro encontramos un texto llamado “Alguien debería avisarte” que da en la tecla totalmente. Y no sólo por todo aquello que no esperas, sino porque alguien también debería avisarnos de que, cuando somos madres, nos convertimos en mujeres poderosas, capaces de todo lo que nos propongamos, con la energía suficiente para mover el mundo entre todas.

Una madre en la ciudad es un libro real, cercano, emocionante, … un libro que provoca empatía con la persona que está al otro lado, al verte reflejada en tantas situaciones relacionadas con la maternidad. Un libro que se convierte en un viaje por la experiencia vivida por Beatriz como madre y como mujer, sus necesidades, que al fin y al cabo, son las necesidades de muchas de nosotras.

¿Sabéis otra de las cosas que me ha llegado de este libro?

Es imposible avanzar una página o dos sin pararte a pensar en cómo te fue a ti misma, qué sentiste tú en esos mismos momentos, a quiénes tenías a tu lado, qué necesitabas, qué esperabas, qué no necesitabas…  Porque las madres cuando vamos a tener a nuestros bebés necesitamos muchas (o pocas) cosas, pero sobre todo NO NECESITAMOS muchas otras.

NECESITAMOS TRIBU

Recuerdo en el embarazo de Vera que al igual que Beatriz, tenía muchas dudas, muchas inseguridades, aunque he de decir que lo recuerdo como un embarazo tranquilo y feliz (a pesar de la inexperiencia), y por ello, encontrar el grupo de kundalini yoga que encontré en Talavera fue fundamental para mí, para conocerme más a mí misma, para curar heridas, para encontrarme cerca de otras mujeres que vivían experiencias similares o diferentes a las mías, pero todas buscando refugio. Recuerdo la luz de esas clases, el olor, la sensación de bienestar y sobre todo… la de salir a la calle después de esos encuentros y no tener ganas ni de coger el teléfono, porque era tal la sensación de paz… que lo demás podía esperar.

Y aún ahora recuerdo esos momentos, la compañía, a una de mis mejores amigas compartiéndolos conmigo, todo lo que aprendí, todo lo que relativicé y sobre todo… el EMPODERAMIENTO que me ofreció como mujer y como madre. Entendí que las madres somos frágiles y poderosas al mismo tiempo, y que estamos en nuestro derecho a estar como queramos o podamos en cada momento.

Recuerdo a mi madre acompañándome los últimos días de embarazo y los primeros con Vera en brazos, ayudándonos, quitándonos prisas, ropa, comida de en medio… y aportándonos todo y más.

Recuerdo a papá M nervioso, inquieto, con algo de miedo también… pero aceptando lo que teníamos ante nosotros y ayudándome, respetándome en cada momento del embarazo y del parto.

Todo esto es tribu.

MATERNIDAD EN IMÁGENES

Además de lo que nos cuenta el libro en sí, me han encantado sus ilustraciones y es que para las que no lo sepáis, las ilustraciones de este libro parten de imágenes reales de Beatriz y su familia, a las que la ilustradora Vireta ha dado una forma preciosa.

Es un gustazo pasar cada página y ver lo tiernas, amables o divertidas que pueden resultar las ilustraciones y lo bien que acompañan a cada parte del texto.

Además,  algunas de sus páginas ilustradas, se convierten en un mensaje en sí mismo, como las necesidades de las madres, alternativas al uso de la tele o recomendaciones para los viajes con niños/as.

Como no podía ser de otra manera, tanto texto como ilustraciones reflejan una historia real, sin maquillaje, sin trucos, tal real como la vida misma.

 

CIUDADES LLENAS DE MADRES

Beatriz Millán es una madre en la ciudad, pero las ciudades, todas las ciudades del mundo están llenas de madres. MADRES que necesitan este libro, y libros similares, y personas que las acompañen y las entiendan. Las madres de todas las ciudades necesitan la intimidad de este libro, en la que se ven reflejadas sin duda. Una intimidad real, de una mujer real, que se parece taaaanto a la vida de otras tantas mujeres.

Encontrarte en las palabras de otra madre te alivia, te refresca, te desculpabiliza, te empodera, te sirve, te viene bien…

Solo deciros que cuando recomiendo un libro por aquí es porque creo que os puede gustar o merece la pena, pero ya os digo, que este libros OS VA A ENCANTAR.  Una lectura sencilla y fluida llena de sentimientos, emociones y sinceridad. ¿Qué más se puede pedir?

Ha sido un fin de semana relajado, en la compañía de un libro único.

El trato hacia el segundo hijo

No es ninguna novedad que los segundos hijos son diferentes a los primeros (en realidad todos somos diferentes), pero más bien me refiero a que el trato del segundo hijo es totalmente diferente al del primero.

Ayer, en el taller que hicieron las niñas me comentaban que la pequeña recortaba bastante bien para la edad que tiene y la verdad es que luego pensándolo me vino a la mente precisamente este tema, la manera tan distinta en la que nos dirigimos a nuestros primeros y segundos hijos.

Está claro que todos intentamos educar a nuestros hijos/as de igual manera, en iguales condiciones, pero sin embargo, estoy convencida de que estoy nunca es así. Sí que intentamos darles lo mismo a ambos, pero nunca será de la misma manera.

Con el tema del recortado pensaba que irónicamente, cuando Vera era pequeña, pasaba horas y horas con ella acompanándola mientras que pintaba, coloreaba, recortaba, hacía bolitas… y la estimulaba muchísimo en cuanto a la motricidad fina se refiere. Sin embargo, caí en la cuenta de que la pequeña en ese aspecto ha recibido muchísimo menos tiempo y atención de mi parte. Eso de que el tiempo es el mismo pero dividido entre dos, está claro, y así es (al menos en mi caso).

PEQUEÑOS MAESTROS, GRANDES APRENDICES

¿cuál es la clave de que los segundos aprendan tan rápido? Yo estoy convencida que la mayor parte de los aprendizajes los adquieren de los hermanos mayores. En nuestro caso, la pequeña empezó a recortar cuando era muy muy pequeña (aunque a papá M le daba miedo verla con las tijeras), no hay nada que se aprenda si no es haciéndolo.  Cuando la mayor hacía plastilina, la peque también, si la mayor quería colaborar en la cocina, la pequeña también, y si la mayor iba a por un libro para ver o leer, la pequeña más de lo mismo.

Está claro que el ejemplo es la mejor manera de aprender, y no sabemos los grandes maestros que tenemos en casa (para bien y para mal xdd), porque también está claro que los pequeños (siempre hablo en nuestro caso), son algo más rebeldes e independientes.

Curiosamente, cuando nuestra pequeña nació, no sé porqué… si porque de pronto era la peque de la casa, o porqué exactamente, pero llegué a pensar que podía ser más “débil” que su hermana (malditas comparaciones), pero en poco tiempo nos dimos cuenta de que era un pequeño huracán totalmente imparable. No hay nada que se le resista, nada que deje de hacer por ser pequeña e incluso con más interés que la mayor, porque de alguna manera es como si tuvieran la necesidad de demostrar que ellos también son capaces ¿no os parece?

NOSOTROS NO SOMOS LOS MISMOS

Os decía antes que creo totalmente en que no educamos a nuestros hijos de la misma manera y pienso que otro de los motivos que incluye en ello es que nosotros ya no somos los mismos.

El tiempo nos cambia, nos aporta más madurez, pero sobre todo nos aporta la EXPERIENCIA.

Con nuestro primer/a hijo/a, todo es precaución, es tiempo eterno, es la tirita antes que el chichón… sin embargo, si algo nos aporta la maternidad es la experiencia y la calma con respecto a nuestros siguientes hijos.

Claro que siguen existiendo ciertos miedos, ciertas incertidumbres, pero resulta que ya no tenemos el mismo tiempo que antes para pensarlo, y además, nos hemos dado cuenta de que hay que relativizar… y ya te has dado cuenta de que todo pasa… incluso las etapas de rabietas, del NO constante, …

La experiencia nos deja disfrutar de un modo más relajado del segundo, y sobre todo es una prueba importante, porque dicen que la vida te cambia cuando tienes un hijo, pero creo que realmente te cambia cuando tienes dos xdd.

 

EL TIEMPO VUELA

Y si hay algo que nos aleja en nuestra forma de educar o de dirigirnos a cada hijo/a es el tiempo. ¿recordais el día que vuestro primer hijo se sentó por primera vez? ¿y su primer diente? ¿la primera vez que hizo un ruidito?

¿Os acordais de todo ello de vuestro segundo hijo?.

Sé que esto puede llegar a sonar mal, sin embargo, mi experiencia me ha demostrado que con la mayor disfrutamos de cada instante y lo vivimos muy intensamente, anotando incluso cuando empezaba a  hacer cada cosa y con la segunda, de pronto nos dimos cuenta de que  había empezado a gatear y ¡no nos habíamos dado cuenta!, tenía dos dientes y…¿cuándo le habían salido?.

Y seguro que a más de uno/a le parece exagerado lo que digo, pero nada mas lejos de la realidad.

¿Y vosotros? ¿qué pensáis acerca del trato de los segundos hijos/as? ¿cuál ha sido vuestra experiencia?

 

Reflexiones varias… de julio

¡Hola! ¿Qué tal lleváis el veranito? Por aquí mucho más relajado todo desde que las tres estamos de vacaciones y papá M con un horario bastante bueno para poder pasar el máximo tiempo juntos.

Como os dije en el anterior post sobre ideas para escoger las vacaciones con niños, nosotros tenemos nuestro destino de este año ya reservado y espero que se convierta en un gran viaje porque tengo muchas ganas de conocer el sitio en sí y creo que es uno de esos lugares en los que las niñas también van a disfrutar un montón y podremos hacer muchos planes en los que todos disfrutemos (al menos eso espero 😉 ).

Pero hasta que eso llegue, que será en agosto, estaremos por aquí pasando calorcito y haciendo algún que otro plan cerca de casa.

De momento, las niñas no paran de jugar a tiempo completo, ven pelis con nosotros hasta las tantas (los horarios han desparecido en esta casa durante el verano) y algunos días haciendo la maleta a casa de la abuela donde “arrasan”. También han podido disfrutar de un taller para niños en Supersapiens y para esta semana ya están apuntadas a otro que Vera nada mas escuchar el nombre dijo “tengo que ir”. La biblioteca está siendo otro buen plan para este verano, ya que las nenas disfrutan un montón y de paso traen para casa nuevos títulos, que además algunos de ellos nos están encantando.

Los primeros días nos los hemos pasado también en modo libros de texto para septiembre, y organizándonos un poco por casa aunque aún nos queda “lo gordo” que ahí estoy dándole vueltas porque ningún día me parece el bueno para empezar con la limpieza a tope xdd.

Y yo, como siempre “necesito” hacer algo, pues me apunté al curso de Veggie Burgers de Nutrición esencial, que está siendo más que genial. La mayoría imagino que ya los conocéis pero para los que aún no lo hayáis hecho, tienen unas recetas veganas riquísimas y este curso en sí, además de hamburguesas veganas incluye panes, salsas, y un montón de recetitas chulas y sencillas de hacer.

Por otro lado, los que nos seguís o nos conocéis, ya sabéis que hace un año nos mudamos a nuestro nuevo piso y la verdad es que aunque en un año da tiempo de mucho, pero lo cierto es que nos quedan muchas cosas por hacer.  Y como yo soy un poco “culo inquieto”, pues ya estoy dándole vueltas a algunas cositas que me gustaría hacer este verano para no dejarlo más.

Está claro que darle forma a un piso conlleva mucho tiempo y sobre todo un desembolso económico grande, por eso, lo de que vayamos haciendo las cosas poco a poco, aunque la reforma grande la hicimos antes de mudarnos la verdad, pero siempre encuentras cosas por acabar o que no las terminas de ver.

Es el caso del baño (de fuera, como yo le digo), que nosotros usamos menos que el otro pero que nos viene genial principalmente para cuando tenemos a alguien aquí. Aunque ya le hicimos reforma antes de mudarnos, pero todavía quiero hacerle algunos cambios que espero verlos hechos realidad en nada. Y por otro lado, el cambio en el que más me quiero centrar es en la habitación de juegos.  Que aunque a la gente que ha venido le gusta , a mí no me acaba de gustar, más que nada porque fue llegar y meter nuestros muebles pero no le veo un sentido. Es por eso que quiero organizarla de otro modo, sacar algún mueble que ya no quiero, e incluir alguno nuevo que se ajuste más a lo que andamos buscando.

Y sí, aunque no os lo creáis, me paso muuuucho tiempo buscando ideas por internet y viendo qué es lo que me gusta para cuando nos pongamos a ello, tengamos claro qué hacer. Incluso he pensado en algún tipo de asesoramiento para esta habitación, porque al final las niñas pasan casi todo el día allí o en el salón, y me gustaría que tuvieran las cosas a mano, pero con orden y sentido.  ¿Habéis probado vosotros/as a pedir asesoramiento para la decoración y organización de alguna habitación? ¿cómo os resultó?  Se aceptan todas las ideas :).

 

¡FELIZ MIÉRCOLES!

Fotografía de familia con Escuela Bitácoras

¡Buenos dias! comenzamos una nueva semana, y después de unos días sin aparecer por aquí, hoy vengo a hablaros de fotografía. Los que seguís el blog o me seguís por redes sociales, ya os habréis dado cuenta de que me encanta hacer fotos (aunque realmente tengo muuuuchas cosas pendientes por aprender), por eso, y porque me encanta fotografiar a las niñas y capturar muchos momentos de la vida diaria, os recomiendo el nuevo curso que ha lanzado la Escuela de Bitácoras.

La verdad es que en el último tiempo han lanzado muchos cursos interesantes, pero yo os voy hablando de aquellos que realmente me gustan y creo que pueden interesar a algunos de vosotros/as.

Creo que una de las cosas más bonitas de la maternidad es disfrutar de muchos momentos especiales con nuestros pequeños y porqué no… capturar algunos de ellos para poder verlos y recordarlos con el tiempo.  A mí personalmente, la fotografía en blanco y negro me apasiona, me parece que da un resultado mucho más bonito, aunque últimamente he optado por fotos en color, con tonos suaves o más pastel.

La verdad es que hoy en día, con los móviles es muy fácil capturar cualquier momento al instante, porque siempre lo llevamos encima, pero personalmente creo que no tiene nada que ver con las fotos que suelo sacar con la cámara. Por eso, hoy os recomiendo este curso que viene de la mano de Eva Gascón, especializada en fotografía infantil tal  y como podeis ver en su propia web.

Eva nos anima en el curso a contar la historia de nuestra familia a través de la fotografía y también a que las mamis o papis que normalmente estamos detrás de la cámara, nos lancemos a ponernos delante de ella.

El curso parte prácticamente desde cero, dándonos una idea de las cámaras más utilizadas, accesorios que pueden ayudarnos a mejorar la fotografía, así como una serie de conceptos básicos para iniciarnos en ello. Por otro lado, Eva ofrece unas pautas para pasar del modo automático al manual y nos anima a ir probando para lograr aquello que queremos, ya que dependiendo del resultado que queramos obtener, tendremos que utilizar diferente apertura, iso, etc

Para todos aquellos que teneis cerca a niños/as y os apetece saber un poquito más sobre fotografía es una gran oportunidad, ya que Eva transmite todas estas ideas  de una manera sencilla y cercana, aunque nunca hayas estado familiarizado con el mundo de la fotografía, a través de 10 lecciones con una duración de 3 horas y cuarto, a las que podeis acceder siempre que queráis. Y siempre os lo digo, pero es que lo más cómodo de estos cursos es que puedes parar y reanudar siempre que quieras, aprovechando todos esos minutos que se quedan libres cuando los peques se duermen, etc para aprender un poquito más sobre fotografía.

¿Sabeis qué?… una de las cosas que más me ha gustado de este curso es que Eva nos da truquitos para ser verdaderos contadores de historias a través de las fotos y esto es quizás  lo que más me ha llegado, es decir, cómo captar los mejores momentos, qué elementos se pueden fotografiar para contextualizar un acontecimiento… tanto en interiores como en exteriores, así como nos cuenta de manera muy breve como dar un retoque final  a la foto para ajustarla a aquello que queríamos conseguir.

¿Qué os parece? Por si aún seguís con dudas, os diré que podeis conseguir este curso por tan solo 24 euros,  y la verdad es que merece la pena si quieres saber un poquito más sobre cómo utilizar la cámara pero aún no te has puesto a ello.

Os animo a visitar  el link del curso en Escuela Bitácoras donde podréis encontrar información más detallada, el índice del curso, etc

Y como decía Susan Sontag:

La fotografía se transforma en rito de la vida familiar…

¡Feliz lunes!

 

 

 

Ratoncito Pérez ¿sí o no?

¡Hola! para comenzar con este martes quería hablar de un tema, que como tantos otros, son motivo de debate. Hace tiempo que Vera muestra un gran interés por perder alguno de sus dientes y es que, espera al Ratoncito Pérez como agua de mayo. Y es precisamente de esto de lo que quería hablaros.

Hace tiempo, cuando “la mayor” era mucho  más pequeña me planteaba este tema conmigo misma, qué ocurriría cuando llegara el momento de la caída de un diente. Como os digo, soy consciente de que es un tema sobre el que hay un gran debate, ya que hay muchas familias que opinan que crearles la ilusión del Ratón Pérez es algo bonito y especial, y también sé que muchas otras familias entienden este tipo de situaciones como una mentira hacia nuestros hijos, o simplemente la creación de cierta confusión en ellos, sobre lo que es real o imaginario.

En nuestro caso decidimos que sí queríamos contar la historia de Ratoncito Pérez a las niñas, porque recordábamos con ilusión los momentos en los que nosotros vivimos esa situación de la caída de un diente, y el entusiasmo con el que por la mañana buscabas debajo de la almohada para ver si se había pasado por casa a recoger el diente y a dejarnos algún detallito. Además, pensamos que el tema del ratoncito es similar al de los Reyes Magos o Papá Noel, por lo tanto, si estábamos creando una ilusión sobre ese tema, ¿porqué no hacerlo con los dientes?

Entiendo por otro lado a las familias que piensan que los niños llega un momento en el que se muestran algo confundidos al no distinguir si se trata de algo real o fantástico, y quizás el cierto aire negativo que pueda tener, pero como os digo, respetando todas las demás opciones y opiniones, nosotros optamos por la primera.

ASPECTOS POSITIVOS DE LA HISTORIA DEL RATONCITO PÉREZ

Los /las que sigais el blog, sabréis que nos encanta, entre otras cosas, la filosofía Montessori  e  intentamos, dentro de lo posible, trabajar la autonomía de nuestras pequeñas, etc sin embargo, no seguimos esta filosofía en casa, sino que nos quedamos con aquello que más nos gusta como la creación de ambientes preparados, etc  ¿Y  por qué os digo esto? Porque muchos pensareis que dentro de la filosofía Montessori se opta por presentar la realidad, frente a la fantasía que a veces distorsiona la imagen que tienen los pequeños de determinadas cosas.

Pero como os decía antes, nosotros en este aspecto hemos optado por contar esta historia a nuestras pequeñas.

¿Qué le encontramos de positivo?

Por un lado, la ilusión y entusiasmo que tienen al pensar que pronto se les caerá un diente y recibirán la visita mágica del Ratoncito Pérez.

Por otro lado, consideramos que es una oportunidad o un tema genial para enlazar con la higiene bucodental, que a estas edades es tan importante. No sé si os pasa, pero a veces, por cansancio, porque prefieren ir a jugar, etc  dicen que no quieren lavarse los dientes, y considero que es importante crear un hábito diario que garantice la salud de sus dientes. ¿Y qué tiene que ver?… pues que supestamente, el Ratoncito, se lleva los dientes de leche sanos porque son los que podrá utilizar más adelante.

Además, es un tema genial para trabajar mediante cuentos y libros que hablen tanto del Ratoncito Pérez y su tradición, como el tema del cuerpo humano, la salud, hábitos saludables, alimentación, etc.  Por ejemplo, en casa únicamente comen chuches los fines de semana y precisamente esta restricción la pensamos también por el tema de evitar posibles caries, además de porque no forman parte de una alimentación sana.

¿Y qué ocurrirá cuando nuestros niños/as duden o se enteren de que la historia no es cierta?. Como sabeis, la escuela por ejemplo, o el parque, etc son lugares en los que surgen muchas conversaciones entre los más peques, y a veces son el lugar donde descubren la verdad sobre alguna de estas historias. Y aquí se abre de nuevo el debate… porque hay familias que prefieren hablar con sus hijos y contarles ellos mismos la realidad, cuando entienden que los niños están preparados para conocer la verdad, por el nivel de abstracción que presenten. Sin embargo, otras familias prefieren esperar a que sus hijos se enteren para aguantar la ilusión lo máximo posible.

En mi opinión, creo que de un modo u otro, tanto si se enteran por algún amigo/a como si la familia decide contar la realidad, lo importante es tratar el tema de un modo respetuoso y haciendo ver a nuestros pequeños que es una manera de mantener pequeñas ilusiones y que desde ese momento, ellos también pueden pasar a formar parte de esa magia con sus hermanos más pequeños, primitos, amigos, etc

Por si os interesa, os dejo algunos enlaces de tiendas bonitas en las que podreis encontrar unas puertas del Ratoncito Pérez preciosísimas. Nosotros tenemos una en la habitación de las niñas y están deseando que llegue el momento en que se abra.

En la tienda online de Sopacana podreis encontrar estas puerta taaaan bonitas. La nuestra es precisamente de aquí.

Si estais por Córdoba o alrededores, os recomiendo mucho muchísimo las que tienen en la tienda de Supersapiens, como podeis ver en su cuenta de instagram o facebook.

 

Si preferís optar por algún libro para hablar del tema de los dientes con vuestros peques, aquí tenéis algunos de ellos:

-¿QUIÉN VIENE ESTA NOCHE? . Este libro me parece uno de los más chulos que hay en relación a este tema, no solo porque trate la historia de la familia Pérez, sino porque da un giro a la historia, diciéndonos que en contra de lo que se creía hasta ahora… no siempre es el mismo Ratón Pérez el que acude a las casas. Eso puede dar pie a que el niño/a piense en quién vendrá cuando se le caigan sus dientes. Además, este libro es una joyita porque está hecho a modo de collage, con la magia que eso le aporta.

-“EL RATONCITO PÉREZ”. Este libro nos cuenta cómo empezó la tradición del Ratoncito Pérez de recoger los dientes de leche de los niños y niñas con bonitas ilustraciones y de una manera divertida.

 

-LIBRO-ESCENARIO RATONCITO PÉREZ. Este libro me parece precioso por lo llamativo que resulta para los más pequeños. Es un libro que contiene una especie de escenario para montar las casas, además de los personajes del cuento, cajita para los dientes y cartelito para la puerta de la habitación. ¿No es original?

EL RATONCITO PÉREZ. En esta ocasión, cuando los padres del Ratoncito Pérez lo avisan para salir en busca de dientes, se encuentra cansado porque le ha tocado viajar a destinos lejanos, sin embargo, emprende una nueva misión rápidamente.

 

Y con esto, nuestra manera de ver y entender la caída de los dientes. ¿Y vosotros/as como lo contáis a vuestros pequeños? ¿apostáis por la fantasía o la realidad? ¿qué veis de positivo o negativo en contar este tipo de historias?

Por cierto… hablando de dientes, ¿habeis visto los cepillos de dientes tan molones que hay en Moraig The Store? Personalizables 🙂

Cumple 3 Alba: Fiesta Unicornio

Este lunes fue el cumple de la peque, aunque lo celebramos el fin de semana con toda la familia. Parece que hace nada que llegó a nuestros brazos y ya ha hecho ¡3 añazos!

La temática de este cumple han sido los unicornios, imagino por esto de que hay unicornios por todos lados, pero el caso es que habían visto varias tartas de unicornio y les llamaba la atención, y así fue.

Cuando tuvimos claro el tema sobre el que íbamos a centrar la fiesta de Alba nos pusimos manos a la obra. Indagando por internet, que siempre es una fuente de inspiración, encontré algunas ideas para decorar el salón, que es donde estaríamos todos y empecé a buscar la decoración, platos, vasos, etc en algunas tiendas bonitas.

Deciros que la tarta la hemos vuelto a coger en una de las pastelerías de Córdoba, en la misma que hemos cogido todas las tartas anteriores de las dos niñas. Se trata de pastelerías Roldán, que siempre aciertan, en mi opinión. En cuanto a la tarta, es la primera vez que nos decantábamos por el fondant y aunque de sabor quizás no ha sido la tarta que más nos ha gustado, pero no estaba nada mal. Estéticamente nos pareció una maravilla, pero como os digo, acostumbrados a comprar tartas de sabores tradicionales, pues ésta decidimos cogerla de chocolate para el bizcocho y chocolate blanco para el relleno.

En cuanto a la decoración, por internet encontré la plantilla de una cabeza de unicornio en 3D para decorar la pared, y aunque la idea que ví era pintando con spray la cabeza, nosotros decidimos dejarla en blanca y poner el color en las flores de alrededor. ¿Qué os parece?, por si os sirve, deciros que nos ha gustado tanto, que hemos quitado las flores, pero hemos dejado al unicornio para que nos acompañe un tiempo en el salón. Para la cabeza del unicornio, conté con la paciencia infinita de papá M que es capaz de pasar horas preparando cosas así sin perder los nervios xddd y la hicimos con cartulina blanca pegada sobre las plantillas en folio. Por si os interesa, os dejo el link de youtube donde se explica el montaje y ahí mismo encontrais también el enlace para descargarlo, en un mundo hecho a mano.

El topper de madera, de Happy Birthday, es de la Fiesta de Olivia, lugar donde he comprado la mayoría de las cositas que utilizamos en el cumple.

Los platos que fueron un flechazo a primera vista también son de la fiesta de Olivia, al igual que los sobrecitos para las galletas que dimos como detalle de cumple y las pegatinas personalizadas en las que pusimos el nombre de Alba, para cerrar los sobrecitos. ¿qué os parecen?

De los platos decir que además de que gustaron un montón a todo el mundo, porque son preciosos, son de una calidad genial. Para las chuches, al estar solo las dos niñas, pensamos en utilizar tarros de cristal que teníamos por casa y ponerlos al fondo, cerca de la tarta, al igual que las palomitas de colores.

En cuanto a las galletas, otras veces las hemos cogido el Similam arte dulce, pero este año las hemos cogido aquí en Córdoba, en Martina Cakes, y como veis son taaaaaan bonitas.  

Como veis, la cumpleañera se disfrazó casi al principio de la fiesta con el disfraz que le trajo la abuela Loli, y como veis es super gracioso y lo podeis encontrar en H&M.  La diadema de unicornio y el unicornio peluche, en el que se puede meter, porque se sujeta con unos tirantes lo podeis encontrar en amazon.

Y esta bici ha sido nuestro regalo. Llevaba mucho tiempo con ganas de una bici como esta, con su cestita, y la verdad es que no había mejor oportunidad que ahora. La compramos en Moraig The Store que las han tenido rebajadas y con un precio genial. ¿No os parece bonita? a Alba le ha encantado.

El cumple de este año nos ha encantado pero no por esto que veis, que también, sino porque ha sido el primer cumple en el que Alba ha sido consciente de que era su fiesta, que los regalitos eran para ella, y ha disfrutado mucho, a su manera, de preparar algunas cositas.

En otro post os hablaré de dos tiendas bonitas que he conocido a raíz del cumple de Alba, en las que le cogí unas cositas de ropa geniales y que seguro os encantan. Pero por hoy, esto es todo 😉

Sentir el rechazo de tu hijo/a

Cuando te preparas para ser madre/padre, como ya os he dicho alguna que otra vez, nadie nos suele informar de muchas de las cosas que te irás encontrando poco a poco a medida que tienes a tus hijos.

Uno de esos aspectos de los que no nos suelen informar es del posible rechazo de nuestros hijos. ¿Os ha pasado?. Como en muchos otros temas, hay veces que la maternidad no es un camino de rosas donde todo lo que vives te hace sentir bien, sino que nos encontramos con situaciones que no solo nos hacen sentir mal sino que nos duelen y no sabemos cómo cambiarlo.

 

CUANDO NO ENTIENDES EL RECHAZO DE TU HIJO/A…

En mi caso esta sensación vino unida a la llegada de la hermana pequeña. Cada niño vive la llegada de un hermanito de maneras diferentes, pero sin duda, de un modo u otro, son muchos los niños que tienden a sentir una especie de rechazo, bien al recién llegado/a o hacia los padres. En nuestro caso, cuando la peque llegó  a casa, nuestra “mayor” aún tenía dos años y siete meses, y  no notamos que sintiera ningún rechazo especial hacia su hermana pero sí hacia nosotros, y especialmente hacia mí. Sabía que pasar tanto tiempo con la peque, dándole el pecho (la mayor continuaba también tomando teta) no iba a facilitar las cosas y pronto, llegó esa sensación.

Muchos de los momentos que antes quería compartir conmigo, llegó un momento en el que sólo quería compartirlos con papá y a mí, de algún modo, me apartaba de ese tiempo con ella. Después, derivó en los abuelos.

Un poco antes de que naciera la peque, ella ya se quedaba en casa de los abuelos, por eso de ir preparándola, pero pasamos de eso a que todos los fines de semana e incluso entre semana quisiera quedarse en su casa y prácticamente prefería estar allí a estar con nosotros en casa.

Mentiría si no dijera que al principio nos aliviaba porque podíamos dedicar más tiempo a la pequeña, sabiendo que ella estaba genial en casa de los abuelos, pero más tarde, teníamos la sensación de que el motivo por el que decidía estar allí siempre era una manera de rechazarnos. Y en parte, la entiendo. Cuando llega un hermanito/a cuentas con el mismo tiempo a compartir entre los dos y esto no siempre es fácil. Nuevo rol para la mayor, menos tiempo para ella, amamantando a las dos al mismo tiempo… y así un sinfín de extras que hicieron que nosotros estuviéramos más nerviosos y cansados de lo normal.

Cuando sientes que el vaso se llena, acabas perdiendo el norte e intentando que tu hija “mayor” de dos años y siete meses, se comporte como si fuera mayor de lo que es, pidiéndole responsabilidades que no son acordes a la edad que tiene e incluso pagando con ella parte del cansancio que vas acumulando. En este sentido, es lógico que buscara un lugar en el que tenía mucho más tiempo y compañía de juego, donde quizás se sentía más tranquila, sin necesidad de tener que luchar para encontrar su lugar.

Ahora, viéndolo ya desde lejos, entiendo lo que nos pasaba y lo que le pasaba, comprendo las necesidades que tenía y no de todas ellas nos dimos cuenta, pero para todas las que os encontreis en este punto, os diré que todo pasa, que todo vuelve a la calma, cada uno encuentra su lugar y “los mayores” acaban por entender que nadie ha venido a ocupar su lugar, sino que por el contrario tendrá un compañero/a de juego genial.

A todos los que alguna vez me habeis comentado situaciones parecidas, y estais pasando por ello, deciros que cada uno debe vivir su propia experiencia (porque ninguna es igual), cada uno debe intentar desde su lugar hacer todo lo posible porque el hermano/a mayor se sienta cómodo, querido y acompañado, y sin duda, nada de autoculpabilizarse por ello.

Está claro que la maternidad tiene sus luces y sus sombras y esto forma parte de éstas últimas, pero crearse un sentimiento de culpa continuado no ayuda. Cuando nosotros encontramos nuestro equilibrio y lugar, empezamos a disfrutar de la nueva situación, es justo ahí, cuando conseguimos que nuestros hijos/as también sean partícipes de ese disfrute, desde la calma y tranquilidad, desde el acompañamiento y la empatía.

¿Y vosotros, habeis sentido este rechazo? ¿cómo habeis vivido estos momentos?¿os sentísteis acompañados?

 

Dolce far Niente VS Maternidad

Hace poco en una de esas conversaciones que tuve con mi hija, me respondió algo que me hizo pensar un buen rato. Nosotros con nuestra preocupación de si comía o no comía, hablábamos sobre qué es o no importante y al preguntarle a ella nos contesto: “lo importante es disfrutar”.  Y es que ella sí que sabe … que tu hija con cinco años te diga que lo importante no es comer más, ni ganar, ni llegar antes… sino disfrutar, hace que te replantees la mayoría de las cosas que haces en tu día a día.

Y con esto… me puse a pensar que lo que ella venía a decirnos se parecía al “DOLCE FAR NIENTE”  y de pronto, caí en la cuenta de que desde que fui madre han sido muy pocos los tiempos que me he permitido a mí misma para disfrutar de los ratitos “sin nada que hacer”.

¿Por qué las (algunas)  madres no nos permitimos disfrutar de no hacer nada? La pregunta parece tonta en sí misma, y con esto ni mucho menos pretendo generalizar porque por suerte habrá muchíiisimas mamis que consigan hacerlo a menudo, pero estoy convencida de que muchas otras tendrán esta sensación de la que hablo.

Al ser madre te viene de pronto esa sensación de superwoman con la que crees que puedes con todo, trabajo, casa, organización, niños, y así un laargo etcétera.  Pero llega un momento en el que te sientes agotada, cansada y resulta que encima es difícil de explicar a mucha gente.

Ocurre que quieres llegar a todo, a tiempo y sin descuidar nada… y acabas haciéndote responsable de lo que te corresponde y lo que no. En mi caso, reconozco que a veces me cuesta delegar en los demás y acabas encontrándote saturada cuando llega un día en el que estás tan cansada que tienes que parar. Y lo peor… te das cuenta de que eres tú misma la que estás imponiéndote ese ritmo.

A las madres a veces se nos olvida disfrutar… disfrutar del día a día, de los pequeños momentos de relax, de regalarnos un tiempo para nosotras, para dedicarlo a aquello que nos gusta, para olvidarte de todo lo demás (por un ratito). Y en cambio, te levantas pronto y te ves aprovechando para recoger, doblar ropa, poner una lavadora, adelantar no se qué… y así todo lo que se os pase por la mente. Y sino, adelantando trabajo, pensando en qué cosas tienes que comprar, etc

Y pensaba que no hay fórmula mágica para esto… que deberíamos tomar el hábito de regalarnos un tiempo cada día o cada semana (aunque sea minúsculo) pero que nos permita sentirnos tranquilas, ociosas… y lo que es más importante, que nos permita disfrutar. Y creo que para conseguirlo podría empezar con TRES PASOS sencillos:

1.BUSCA TIEMPO PARA TI (MODO OFF PARA EL RESTO DEL MUNDO)

2-DELEGA EN LOS DEMÁS

3-NO SE TRATA DE UNA COMPETICIÓN

 

Y tú, ¿cómo llevas el dolce far niente?

FOMENTAR LA EMPATÍA Y SOLIDARIDAD EN LOS HIJOS

Ayer, mientras desayunábamos, Vera comía cereales con leche y en mitad de la conversación (poca por la mañana porque vamos de sueño fatal xddd) me dijo: “Mamá, podríamos darle una parte de los cereales a otros niños que no tengan nada para comer, no?.”

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Y la verdad es que me encantó escucharla. Me gustó ver que sale de ella misma el pensar en otras personas, y tiene una especie de necesidad de ayudar a los demás. Cuando te pasan estas cosas siendo madre/padre creo que es inevitable decir o pensar al menos un “¡me la como!. Porque la verdad que tal y como vamos hoy en día, todos metidos en nuestro mundo, con las prisas, con millones de cosas que hacer y ocupados 100% en nuestras cosas… a veces se nos olvida pensar en que no todo el mundo tiene la suerte de tener la vida que tenemos nosotros…  Me sentí orgullosa de ella y por otro lado pensé que la preocupación que tenemos los padres a veces porque eso que vas sembrando día a día tenga su fruto, llega un momento en que te calmas porque te das cuenta que algo va quedando… que cuando vas sembrando una serie de valores, es dificil que no quede nada.

Y por eso, siento que es necesario que desde pequeñitos, fomentemos en nuestros hijos tanto la empatía como la solidaridad, y me apetecía compartir con vosotros algunas de las ideas que se me ocurren sobre cómo hacerlo.

¿CÓMO FOMENTAR LA EMPATÍA Y SOLIDARIDAD EN NUESTROS HIJOS?

Creo que la empatía y solidaridad debe fomentarse desde pequeñitos, no solo con las personas que están a su alrededor (hermanos, etc) sino también con la gente desconocida. Y a pesar de que pueda resultar complejo pensar en cómo hacerlo, creo que la mayoría de los padres/madres lo hacemos bastante a diario con situaciones cotidianas.

1.DONAR ROPA QUE NO NECESITAS.

A menudo acumulamos ropa de un año, otro, otro, otro y otro más y la vemos de una temporada a otra dando vueltas, pero no terminas de usarla. Pero como tenemos la costumbre de no dar/tirar las cosas “por si”, pues ahí seguimos acumulando. Sin embargo, desde hace un tiempo tengo algo bastante claro… lo que no te has puesto en 3 o 4 años… dificilmente volverás a usarlo, por lo tanto… dá la oportunidad a otros de que realmente pueda ser útil.

Nosotros normalmente llevamos la ropa a los contenedores de Cáritas, Madre coraje, pero hay infinidad de lugares donde puedes llevar la ropa usada con tus hijos y que sean partícipes de porqué están ahí, qué ocurre con esa ropa, a quién va destinada, etc. Y ojo… no es cuestión de crear un sentimiento de pena en ellos, sino de que entiendan que hay otras personas  a las que esa ropa les vendría genial, y que intenten ponerse en su lugar. Porque a veces menos es más, ¿no?.

 2.CEDER PARTE DE TUS AHORROS A ALGUNA BUENA CAUSA.

Pasamos nuestra vida ahorrando para comprarnos aquello que queremos, que nos gusta y a veces se nos olvida que con una pequeña aportación, puedes ayudar a muchas otras personas. Nosotros llevamos años colaborando con varias ONGs porque así nos apeteció hacerlo en su momento, y consideramos que el hecho de que nuestras hijas conozcan porqué se hace es importante. En concreto, en el caso de la Fundación Vicente Ferrer, de vez en cuando nos llegan tarjetas con algo escrito sobre la niña que tenemos apadrinada, y a Vera le llama la atención, y aunque sé que a veces le cuesta entenderlo, creo que algo va calando.

Para ello, conocí el otro día “La mejor hucha del mundo” de Wondernology y la verdad que me pareció fantástica la idea.  A través del cuento de los tres cerditos, han sacado estas tres huchas que vas organizadas de la siguiente manera: el cerdito ahorrador, el cerdito comprador y el cerdito solidario. De esta manera pueden dedicar una parte del dinero a cada uno de las cosas, enseñándoles a gestionarlo y a ser solidarios al mismo tiempo. ¿qué os parece?

 3.LEER ES APRENDER.

Creo que somos muchos los padres/madres que dedicamos tiempo a leer con los peques y disfrutar de algunos ratitos juntos, conociendo nuevas aventuras y personas y creo que ahí está la clave. La lectura me parece un recursos sensacional para desarrollar estos dos aspectos en nuestros hijos de una manera tan sencilla como explicándoles la historia, analizando a los personajes y haciendo un pequeño juego con ellos como… cómo se sentiría el personaje… qué pensará, ¿cómo te sentirías tú si estuvieras en su lugar? La verdad es que a mí me sorprende como Vera se mete en la lectura y de pronto empieza a preguntar sin parar sobre porqué está ocurriendo tal o cual hecho, etc

4.CINE Y PALOMITAS.

Al igual que con la lectura, creo que a través del cine, en casa, en una sala de cine o donde sea es un recurso genial para ello. Ocurre lo mismo que con la lectura, que podemos aprovechar la ocasión para comentar lo que ocurre, porqué ocurre, cómo se podría solucionar, qué podríamos hacer nosotros en uno  u otro caso, etc

5.AYUDANDO A LOS DEMÁS.

Uno de los errores  que solemos cometer es que cuando hablamos de solidaridad nos centramos en aspectos que se alejan de nosotros, o de algún modo, parece que ser solidarios en solamente contribuir con causas bastante lejanas a nuestras realidad, pero para nada.

Podemos enseñar a nuestros hijos a ser solidarios cediendo el asiento en el bus a alguien que lo necesite (mayores, embarazadas, etc) , ayudando a participar en algo que reste cansancio o esfuerzo a otra persona (ayudar con la compra, etc), ayudar a algún compañero con la mochila si le ocurre algo para no poder llevarla, ceder una parte de tu desayuno si algún compañero no ha podido o se ha acordado de llevarla, etc…

La verdad es que hay infinidad de ocasiones en las que podemos estar sembrando en nuestros hijos tanto la empatía como la solidaridad y a veces ni nos damos cuenta cuando lo hacemos… pero ahí va quedando.

¿Qué pensais con respecto al tema? ¿cómo lo haceis vosotros?

No sé quién dijo esta frase, pero la encontré y aquí os la dejo…

La grandes oportunidades para ayudar a los demás rara vez vienen, pero las pequeñas nos rodean todos los días.